RUTINAS

miércoles, 9 de enero de 2013


¿QUÉ SON LOS CARBOHIDRATOS, LAS PROTEÍNAS Y LAS GRASAS?



Las kilocalorías, comúnmente llamadas calorías, son la unidad de medida con la que se determina la energía que aportan los alimentos y que el cuerpo utiliza para funcionar. Existen tres elementos que dan energía al ser humano:
1. Carbohidratos.
Son el principal componente de la dieta y son mayoritariamente de origen vegetal. En el cuerpo funcionan como suministro de energía para el cerebro y el sistema nervioso. Pueden clasificarse como:
Azúcares simples o monosacáridos: Van directo al torrente san¬guíneo. En este grupo se encuentran la fructosa y la glucosa.
Disacáridos: Están formados por dos moléculas de monosacáridos y necesitan que el cuerpo los convierta en azúcares simples antes de que puedan ser absorbidos por el tracto alimentario. La sacarosa (azúcar de la caña) y la lactosa (leche) son ejemplo de este tipo de carbohidratos.
Polisacárídos: Son los carbohidratos más complejos. Tienden a ser insolubles en agua y los humanos no podemos utilizar algunos para producir energía. Un polisacárido que se puede metabolizar por el ser humano es el almidón, encontrado principalmente en los cereales. Entre los que el ser humano no puede dividir o utilizar para producir energía y por lo tanto no aportan calorías están la celulosa, la hemicelulosa, la lignina, la pectina y las gomas. Estos carbohidratos pasan a través del tracto intestinal, forman parte de las heces y se les conoce como fibra dietética.
El aporte de energía de los carbohidratos es de 4 kilocalorías por gramo.
2. Proteínas
Son sustancias necesarias para el crecimiento y la reparación de los tejidos corporales. Son el principal componente estructural de células y tejidos (músculo, principalmente). Tras ser consumidas y utilizadas en las funciones de soporte y reposición celular, el excedente es utilizado para la formación de carbohidratos. El componente esencial de las proteínas son los aminoácidos, que son absorbidos al torrente sanguíneo.

El aporte de energía de las proteínas es de 4 kilocalorías por gramo.
3. Grasas o lípidos.
Están compuestas por ácidos grasos. En el organismo pueden encontrarse como grasa almacenada (reserva de combustible para el cuerpo) y como grasa estructural (que forma parte de las células). Se clasifican como triglicéridos (saturados e insaturados), colesterol (esencial en las membranas celulares, cerebro, neuronas y formación de hormonas) y fosfolípidos (membranas célulares).

El aporte de energía de las grasas es de 9 kilocalorías por gramo.
La energía liberadas por los alimentos es utilizada por el cuerpo humano para funciones vitales (respirar, moverse, pensar, desarrollarse etc.) pero cuando hay un exceso se la almacena en forma de grasa.
Al proceso por medio del cual el cuerpo descompone los alimentos en moléculas simples para llevarlas al torrente sanguíneo se le conoce como metabolismo. Este se ve afectado por múltiples factores uno de los principales es la actividad física. Cuando se hace ejercicio se requiere más energía por lo tanto se quema grasa y se pierde peso. Cuando el metabolismo disminuye (por sedentarismo, edad) se quema menos energía por lo tanto se quema menos grasa.

martes, 8 de enero de 2013

La actividad fisica es parte de tu vida activate.

La musculación es un arte compleja, requiere tiempo, dedicación y esfuerzo. No existen atajos, tienes que esforzarte si quieres ver resultados. En la actualidad es uno de los recursos más utilizados por todo tipo de personas ya sea para mejorar su físico, ganar masa muscular, adelgazar o simplemente como complemento para todo tipo de deportes.
La gran desinformación que existe dentro del mundo de la musculación provoca muchas veces que las personas realicen rutinas que no les convienen, no sepan ejecutar bien los ejercicios con el consiguiente riesgo de lesión o que en la mayoría de los casos se desmotiven en un par de meses y dejen de ir porque no ven los resultados que esperaban.
Aquí te exponemos los conceptos básicos de musculación que debes conocer y dominar para poder alcanzar tus objetivos. Una vez tengas dominados estos conceptos te recomiendo que visites la sección de musculación avanzada donde encontrarás artículos con técnicas de alta intensidad y otros consejos que podrás aplicar en tus entrenamientos.
Te adelantamos que el éxito del proceso de musculación depende de tres pilares básicos: La dieta, el entrenamiento y el descanso. Si cuidas estos tres pilares tu éxito a la hora de alcanzar tus objetivos está asegurado. No olvides visitar los demás secciones de musculación; Musculación Avanzada, Multiseries, Principios Weider y Culturismo para veteranos.



 
 
En cualquier fase de la vida -desde la adolescencia hasta las edades avanzadas- se recomienda un entrenamiento de la fuerza adaptado a cada persona.
La razón es que el entrenamiento de la musculatura se considera como el factor más importante para la mejora de la capacidad de rendimiento y de la calidad de vida y proporciona una figura cuidada y atractiva.

1. Mejora de la fuerza muscular

Para comenzar, el entrenamiento mejora el juego conjunto de los músculos (coordinación intermuscular).
Progresando con la intensidad del entrenamiento, los músculos aprenden además a implicar cada vez un mayor número de fibras musculares (coordinación intramuscular). Los signos visibles se manifiestan en una mayor tonificación y ante todo un aumento de la masa muscular.
El alcance del crecimiento muscular depende mucho de las hormonas que generan los músculos, por ejemplo la testosterona (hormona de las glándulas genitales masculinas) ; por esta razón, el crecimiento muscular suele ser claramente superior en los hombres que en las mujeres.

2. Mayor desgaste calórico

Cuanto mayor sea el porcentaje de musculatura, mayor será también el número de «estufas» que quemen la energía. Con cada kilo más de masa muscular se aumenta notablemente el consumo de calorías durante las 24 horas del día. Por ello, las personas que entrenan tienen facilidades para controlar su peso corporal.
A tener en cuenta: las personas con un alto porcentaje de musculatura también pesan relativamente más, ya que la masa muscular pesa mucho más que la grasa corporal. Esto no tiene que ver con la obesidad

3. La musculatura mejora la postura

Los músculos flácidos también dan un aspecto caído al cuerpo, y la musculatura desarrollada unilateralmente provoca una postura poco armónica. En cambio, un corsé muscular formado de manera simétrica lleva a una figura atractiva.

4. Prevención de lesiones

Los músculos bien desarrollados envuelven el cuerpo como una armadura. Lo protegen frente a golpes y caídas. La espalda y las grandes articulaciones obtienen una protección adicional cuando los músculos facilitan una movilidad armónica en las articulaciones y compensan el peligro de sobrecarga.

5. Evitar los efectos de la edad

La masa muscular empieza a menguar paulatinamente a partir de los 30 años de edad en ausencia de un entrenamiento sistemático de la fuerza. Esta degradación no depende a priori del envejecimiento,sino que resulta sobre todo de la falta de entrenamiento.
Por esta razón puede haber gente mayor entrenada que se encuentra más en forma y más fuerte que jóvenes no entrenados.
Luego, un entrenamiento de la fuerza correctamente dosificado constituye una receta perfecta para contrarrestar los efectos del envejecimiento hasta edades avanzadas.

6. Huesos estables

La osteoporosis, es decir, la falta de desarrollo o bien la degradación de la masa ósea, se está convirtiendo cada vez más en una enfermedad de la civilización no sólo para las mujeres, sino también para los hombres.
Estudios actuales demuestran que la actividad física resulta decisiva en el desarrollo o mantenimiento de la sustancia ósea. Sobre todo, los primeros treinta años de la vida son importantes: Cuanto mejor crezca en esta fase la masa ósea (valor máximo de la densidad de los huesos), mayor protección habrá durante las fases siguientes de la vida.
Pero el entrenamiento de la fuerza no sólo ayuda de manera preventiva, sino que también como rehabilitación, reduciendo la degradación ósea. Además, los músculos fuertes protegen las articulaciones.

7. Efectos positivos para la diabetes

A través del entrenamiento de la fuerza se obtiene -igual que ocurre con el entrenamiento de la resistencia- una mejora de la sensibilidad frente a la insulina. Esto es un requisito esencial para el aprovechamiento regular del azúcar sanguíneo y, por tanto, es un mensaje importante para la lucha contra la diabetes como enfermedad metabólica.

8. Mejor percepción del cuerpo

El trabajo intensivo con el propio cuerpo también ejercita la percepción corporal. Durante el entrenamiento de la fuerza se tiene la opción de reconocer las señales del cuerpo y asimilarlas correctamente.
Esto hace especial hincapié en la percepción del esfuerzo y el control del movimiento.

9. Aspectos positivos para enfermos coronarios

Con el aumento de la fuerza máxima, tanto los esfuerzos cotidianos como los deportivos resultarán más fáciles. Esto tiene especial interés para los pacientes de corazón en el sentido que tardarán más en llegar a sus límites de esfuerzo -estando bien entrenados-.
Esta amortiguación puede significar un importante factor protector ante sobrecargas del sistema cardiovascular.

10. Capacidad general de rendimiento

Si ya ha realizado alguna vez un buen entrenamiento de la fuerza conocerá la sensación al final de la sesión: Todo el cuerpo se siente agradablemente irrigado, relajado y a la vez completamente disponible.
La figura se vuelve más atractiva y el caminar más erguido.
Si entrena con mayor continuidad, estas sensaciones breves se convierten en un efecto duradero, y ya no querrá prescindir de estos resultados positivos.